Hoy toca ponerme ñono. Intentaré dejarme de sentimentalismos.
Queridos y escasos lectores: Mañana día 27 de julio servidor cumple 16 años, que se dice pronto. Uno ya se va acostumbrando a sumar velas en el pastel, y es cansino recordar todos los años lo que crezco y bla bla pero es algo que me gusta. Hacer repaso al año anterior.
Bueno, puedo considerar este como el mejor año de lo que llevo de vida. Un año estupendo que no cambiaría por nada. Estoy empezando a sentir nostalgia ya y todo.
Comencé el año con la acstumbrada fiesta en casa rodeado de mi familia y amigos. A algunos de los que estuvieron en la fiesta ya llevo sin verles eras. Otros permanecen a mi lado. Las primeras canciones que hoy fueron las emotivas y sentimentaloides "Para tí", de Paraíso y "Cosas de la edad", de Modestia Aparte. El primer libro que leí (mejor dicho, releí) fue "Edad Prohibida", de Luca de Tena. Me hacía mucha ilusión tener 15 años. Vale, era exactamente el mismo tío que una noche atrás tenía 14, pero joder, mola decir "soy quinceañero, el mundo es mío". La gente te mira mejor si dices que tienes 15 años que 14.
Ante mí se abrían unas expectativas de gloria que no eran ni un atisbo del insuperable año que he tenido.
El mes de agosto due un típico mes de verano. Se fueron casi todos mis amigos de vacaciones, pero sin embargo salí más que este verano. Recuerdo con cariño las mañanas en la serigrafía y los paseos que daba con la rusa intercambiando impresiones sobre la vida misma.
En septiembre llegaron las fiestas. Las mejores de mi vida (que serán superadas por las de este año). Empecé a recogerme a la hora que me daba la gana, a resistir cada vez mejor el alcohol y a sentirme orgulloso de mis amigos. Inolvidable cuando escapábamos de mi primo o cuando tomamos helio del globito aquel. Unas fiestas impecables.
Luego empezó el curso. Llegué el día de la presentación algo nervioso. Estaba allí con mi ropa medio pija (zapatos chulos, pantalón de pana, camiseta carmesí normal y corriente) perdido hasta que me recogio un profesor, me llevó a mi clase y cual fue mi sorpresa cuando entro allí y veo a todo el mundo impecablemente vestido de uniforme. En mi fuero interno me estaba descojonando. Lancé una mirada de desprecio generalizada y me senté donde me indicaron.
El segundo día fue entretenido también. Había gimnasia y yo fui en chándal, como debe ser (además nos tocaba a primera hora). Pues nada más aparecer por la puerta tuve broncazo del director. Que se va en uniforme y luego te cambias (y después te vuelves a poner el uniforme). Pero si es a primera hora, le dije, lo lógico es cambiarse después. Nada, que no. Yo haciendo amigos, como siempre. Y todos esos frikazos con uniforme y peloteando a los profesores. Llegó el recreo, me senté en una escalera a rezongar y a cagarme en todo. Pues nada, la tuve que dar pena a una profesora que mando a un chaval a que me llevara con sus colegas. Pues me cagué en su puta madre. Yo no soy un puto marginao, oiga. El caso es que me presentó a la gente el chaval que resultaba llamarse José. Que de donde era. De Arganda, coño, dije con orgullo (es triste, pero joder, mejor que ser un pijo de ciudad) Na, hablamos de las fiestas y tal... Bien.
A la hora de la comida me tocó quedarme con otra gente, con los frikazos de mi clase. Hice buenas migas con Díez (si lees esto: Pijo, traidor, joputa, a ver si nos vemos). El resto me parecieron unos petardos.
Y así siguió el curso, fui conociendo a la gente mejor, haciendo amigos, pasando el rato...
Fui a mis primeras discotecas, pijas. Elite (y me quedé fuera con Pablo y Jorge colando pases para un sudaca cabrón que nos prometió un VIP porque no nos dejaban pasar) y But (la primera vez Guillén y César se liaron con una cada uno y yo me quedé abrazado al palo, la segunda me tocó el culo un maricón). Fui con los de mi clase a Kapital. Tampoco he vuelto, que no nos dejan pasar. Luego fuimos otra a But y nos acompañaron el señor Gallardo y sus colegas.
Aquí en Arganda descubrimos la cueva y cortamos relaciones con SA con el mítico vídeo y el aún más mítico "solo" por los Villares.
La liga de los viernes, las tardes jugando a la play en casa de Rubio o en la mía por el frío invernal...
Más tarde tenemos la fiesta de fin de año. Quizé en los mejores momentos de Sin Control. Ahora ya la unidad del grupo se ha debilitado por movidas que no vienen al caso.
Con 2008 comenzaron las grandes noches en mi casa, las visitas a discotecas con cahé como Fabrik (la primera vez para la Naranja, a finales de 2007, creo. Volvimos dos veces más) y La Riviera (muchas veces)
Luego llegó el Camino de Santiago: Una experiencia inolvidable. Aparte de lo que me gusta andar conocí a fondo a muchos de mis compañeros y supe de la existencia de otros. Siento nostalgia de pasar horas andando en compañía, de mi palo, de los estupendos bares gallegos, cuando echamos gomina al Pato en la cara, cuando ayudaba al gilipollas de Díez con Lucía, el incodente del coche, las miles de veces que me perdí, dos ojos azules que me cautivaron (aunque al final no eran para tanto) y de la vez que estampé el móvil contra el suelo y estalló en miles de pedacitos.
La semana siguiente(Semana Santa) la pasé en Benasque y una semana después fue el cumpleaños de Peibol, mi primer pedo gordo. Me lo pasé de puta madre. Eso creo, pues no me acuerdo de nada. Por la culpa de dos gilipollas me pillaron mis padres y encima tuvieron la desfachatez de quedarse en mi casa. No han vuelto. Llevaba un moco inmenso y no se les ocurre otra que llevarme a mi casa. Ahí mis padres se cagaron en mí con toda razón.
Termino por ahora, que me canso. Ya seguiré si sobrevivo a la fiesta